Realidades silenciadas
Callar quizás también es una forma de reiterar victimizaciones. Si me callo, lo permito. Si me callo, no la peleo. Si me callo, se mantiene una y otra vez. Quizás por eso a veces dan ganas espontáneas de gritar. Gritar tan fuerte como se pueda, liberando todo, como si el grito verbalizara todo lo que nunca antes se dijo. Gritar como si no tuviera vecinos que molesten o que llamen a la puerta asumiendo que estás muriendo y esa es la única razón para semejante grito. Aunque gritar de alguna manera represente una muerte: la muerte de ese silencio que ha tapado tanto y nos hizo tanto más daño del que alguna vez creímos que nos podía llegar a ocasionar.
Y yo? pienso en los vecinos y no grito. Pienso en hablar pero no lo logro. Escribo.
