Esto de tener un tema con las palabras
Otra vez una hoja en blanco que me mira esperando a que la llene con palabras que no quieren brotar. Palabras que no saben cómo decir lo que se quiere decir. Palabras que no saben qué decir. Esto de tener un tema con las palabras...
La cabeza se comienza a ir con la música, esa canción romanticona pero sufrida a morir que no deja por ello de ser linda, justo cuando se acaba y se vuelve al silencio. Miento, la mente se va, no la cabeza, eso sería rarísimo. Esto de tener un tema con las palabras...
De pronto me imagino cómo sería si la cabeza se fuera con la música. Creo que de verdad sería muy raro, andar en metro sería toda una nueva experiencia. O por lo menos una con menos espacio. Quizás mi imaginación se volvió un poco patológica con tanta estupidez. De todas formas sigo pegada en la hoja en blanco, que ahora no está tan en blanco porque la he ido llenando con leseras, pero no era lo que quería hacer. ¿Qué quería hacer? No lo recuerdo, pero sé que no esto. De alguna manera, lo que siempre fue tan fácil de contar ahora se volvió difícil, mis queridas palabras me han abandonado y me han dejado en el silencio de quien no encuentra lo que anda buscando, lo que expresa lo que realmente quiere decir. Quizás era esperable que la vida se volviera simplemente compleja, que a pesar de estar bien, no encontrar la forma en que decirlo, a pesar de querer decirle cosas, no saber como decirlas ni con qué decirlas. Esto de tener un tema con las palabras...
Quizás el problema no son las palabras mismas, quizás es lo que se quiere decir o cómo decirlo, o quizás en realidad todo esto tiene demasiadas variables que nunca antes había considerado y que ahora se vuelven importantes las muy malditas. O por lo menos, variables a considerar. El problema es que el lenguaje dice mucho o muy poco, pero creo que en este momento, no dice lo que debiera decir, me embarra y me deja a mí, alguien que lleva tres párrafos de pura divagación posiblemente con poco sentido para quien lee, sin capacidad de elaborar oraciones que tengan contenido suficiente o satisfactorio. Mi tema con las palabras se ha vuelto más grave de lo que era.
¿Cómo es que me dejaste así?
La cabeza se comienza a ir con la música, esa canción romanticona pero sufrida a morir que no deja por ello de ser linda, justo cuando se acaba y se vuelve al silencio. Miento, la mente se va, no la cabeza, eso sería rarísimo. Esto de tener un tema con las palabras...
De pronto me imagino cómo sería si la cabeza se fuera con la música. Creo que de verdad sería muy raro, andar en metro sería toda una nueva experiencia. O por lo menos una con menos espacio. Quizás mi imaginación se volvió un poco patológica con tanta estupidez. De todas formas sigo pegada en la hoja en blanco, que ahora no está tan en blanco porque la he ido llenando con leseras, pero no era lo que quería hacer. ¿Qué quería hacer? No lo recuerdo, pero sé que no esto. De alguna manera, lo que siempre fue tan fácil de contar ahora se volvió difícil, mis queridas palabras me han abandonado y me han dejado en el silencio de quien no encuentra lo que anda buscando, lo que expresa lo que realmente quiere decir. Quizás era esperable que la vida se volviera simplemente compleja, que a pesar de estar bien, no encontrar la forma en que decirlo, a pesar de querer decirle cosas, no saber como decirlas ni con qué decirlas. Esto de tener un tema con las palabras...
Quizás el problema no son las palabras mismas, quizás es lo que se quiere decir o cómo decirlo, o quizás en realidad todo esto tiene demasiadas variables que nunca antes había considerado y que ahora se vuelven importantes las muy malditas. O por lo menos, variables a considerar. El problema es que el lenguaje dice mucho o muy poco, pero creo que en este momento, no dice lo que debiera decir, me embarra y me deja a mí, alguien que lleva tres párrafos de pura divagación posiblemente con poco sentido para quien lee, sin capacidad de elaborar oraciones que tengan contenido suficiente o satisfactorio. Mi tema con las palabras se ha vuelto más grave de lo que era.
¿Cómo es que me dejaste así?
