Mirando el cielo...

18 septiembre, 2007

Caminando por la mañana

Caminó silenciosamente esa mañana por las calles que ya se había acostumbrado a caminar, que en tan poco tiempo ya había vuelto como propias y tan comunes como que en invierno hace frío. El día estaba blanco esta vez, no gris como los anteriores. Podía escuchar como sus pasos rebotaban en el eco causado por el vacío que le rodeaba, le daba un poco de misticismo al ambiente.
Hacía días ya que le pasaba lo mismo, sin darse cuenta sus pensamientos rápidamente se volcaban en ella; era casi para compensar el mucho tiempo en que había preferido no pensarla, por todas las veces en que dijo que iría a verla y no había ido, de hecho aún no había ido. La pensó y a pesar del frío que enfrentaba a su rostro, pudo esbozar una sonrisa; pero era una sonrisa triste, sus ojos lo reflejaban al no poder mirar al frente y obligándose a mirar el suelo en el que iba avanzando, a pesar de no tenerla al frente; a pesar de que hacía mucho sabía que nunca más la podría tener al frente.
Se detuvo en su caminar, respiró y notó lo que cada cierto tiempo notaba: lo mucho que siempre la extrañaría.