Mirando el cielo...

15 febrero, 2010

Llorar

El tarado que dijo alguna vez que era mejor llorar solo, no cachaba nada de la vida. O por lo menos, nunca había llorado de verdad.
Porque es cierto, hay llantos que no son terribles solos, esos de lágrimas inevitables que caen, mas no suenan, es ese llanto silencioso que duele en la garganta porque el nudo se asentó y no quiere irse. Pero hay otros, que estando solo son solo peores. Porque esos llantos que suenan, como el de Iris cuando llega a su casa después de saber que Jasper se casaría, en El Descanso, son los peores; esos duelen porque es el corazón el que se esta saliendo a través de esas lágrimas, reflejando una pena tan grande, pero tan grande, que no puede ser silenciosa. Para esos llantos, la compañía es necesaria, ojalá que no diga nada, pero la presencia de alguien ayuda, enormemente.
Quizás llorar solo es más heroico, pero creo que esa no es una situación heroica para nadie, al contrario, es la vulnerabilidad hecha sentimiento visible, es el momento en que uno más necesita ser tratado con cariño y con amor, el momento en que uno requiere de un otro.