Estoy un poco estancada. Quiero escribir, eso lo sé. Pero no sé de qué, por más que lo pienso nada me suena suficientemente bueno, quizás porque lo que ocupa mi mente en este momento es algo de lo que no puedo escribir. O quizás si puedo, uno puede maquillarlo todo en la vida.
Uno en la vida toma múltiples decisiones, constantemente; al final, donde estamos hoy es en parte fruto de las decisiones que hemos ido tomando, lo que genera que eventualmente podamos replantearnos esas decisiones, por lo menos las que nos siguen afectando. Me refiero a quizás darles otra perspectiva, por gusto o por obligación, pero creo que por ahora esa diferenciación no es importante.
El punto con esto, es que inevitablemente al replantearse esas decisiones, se toma en consideración lo que nos hizo decidir en primer lugar, lo que había a favor y en contra, y como muchas de esas cosas ya no están, haciendo el proceso más complejo, porque mientras más pasa el tiempo, uno menos quiere meter la pata, así como uno menos quiere decidir.
A veces creo que la vida sería más feliz si pudiéramos volver a cuando la vida se solucionaba con un parche curita o con que la mamá nos dijera que todo iba a estar bien, cuando las vacaciones eran eternas y a uno le bastaba con decir que le gustaba alguien, no tenía para que hacer algo al respecto. Pero siempre me da la impresión que terminaríamos aburriéndonos, aunque no nos guste mucho, nos acostumbramos a la vida complicada y si fuera tan simple como alguna vez lo fue, nos pondríamos inquietos y buscaríamos de alguna manera hacer las cosas más complejas, solo para entretenernos un rato.
Cómo llegué aquí? la verdad, no sé. Pero llevo algunos días preguntándome lo mismo.
Las decisiones nos atormentan, no sabemos si hicimos bien o no, solo lo sabemos una vez que pasado el tiempo no hay nudo en el estómago o una vocecita que nos dice -malditamente, hay que mencionar- no deberías haberlo hecho, o algo así. Al final no queda más que arriesgar, como siempre, tirarse a ver que pasa, y por último, si es que no fue la decisión correcta, salimos de la duda, no hay espacio para preguntarse por el "qué habría pasado si...?". El problema? llegar a decidir por cual opción tirarse.
