Mirando el cielo...

04 febrero, 2011

De un momento a otro, mi cabeza y mi cuerpo tomaron esa sensación de entre anestesia, ligereza y pesadez que entrega el alcohol. Me puse a pensar leseras, en cómo las lais mantenían su pelo desenredado, porque el mío es igual de liso pero se enreda harto, de puro caminar. En que no había ningún local con nombre de puerto, a pesar de que estábamos al frente del puerto. Y así y todo, por primera vez en una buena cantidad de días, no temí por el evento sísmico grado ocho.
Comprendí a cabalidad porqué la gente toma cuando está triste, en esa sensación de globo aerostático (asumiendo que así se sienten los globos aerostáticos, claro) es difícil sentirse mal, pero se siente venir la verborrea, y ahí entendí también porqué a la gente le da por hablar de sus penas cuando toma a causa de las mismas, y no hablan sobrios.
Prendí otro cigarro, este se sentía más divertido que los anteriores. Fumaba y exhalaba el humo hacia el cielo estrellado y poco frío a esas alturas de la Caipiroska, mientras de a poco empecé a darme cuenta que conocía la canción que tocaba la banda, esa misma que tenía un guitarrista que era como Nemo para tocar. Era Marc Anthony, y eso hizo más difícil no recordarlo.
Una piteada más, y escuchaba que valió la pena. Claro que sí, pero sería más choro sentirse mejor.

1 Comments:

  • no sé como llegué aquí, pero ánimo. Ojala luego esté todo bien. Intenté seguir tu blog pero no encontré el link donde debía hacer click... así de ñoño ando. Un abrazo!

    By Anonymous Anónimo, at 15 febrero, 2011  

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