"Ahora empiezo a caer...
...para ver si me vienes a recoger", nunca preste mucha atencion a tal verso de "Dulce espera" de Canal Magdalena pero el otro dia mientras se suponia que estaba estudiando en mi pieza, como que me llego la idea... quiza fue por la insistencia de mi hermana chica de escuchar el cd tantas veces o quiza el extraño estado de concentracion-desconcentracion en el que mi cerebro se encontraba, provoco que por fin la tomara en cuenta y que incluso dias despues notara lo que en realidad significaba para mi.
La confianza es una de las cosas mas importantes dentro de las relaciones humanas, de hecho es una de las que mas valoramos y por lo mismo es la que mas nos cuesta poner en practica, por que al ser traicionada es una de las que inevitablemente mas duele. Dejarse caer para probar si nos vienen a recoger tiene su riesgo, puede que ocurra lo que queremos y efectivamente nos vengan a recoger, pero tambien puede que nos equivoquemos y que caigamos al duro suelo y nadie venga a ver que nos paso.
Como lei por ahi, a veces no podemos evitar el caer, incluso cuando sabemos que estamos cayendo..., pero ¿no es parte de la gracia correr el riesgo ya mencionado y entregarse a la caida?, pero cuesta confiar en que nuestra red no tiene ninguna fuga, en que va a ser lo suficientemente fuerte como para sostenernos hasta en la peor de las caidas, esas en las que creemos que al llegar al suelo nos haremos añicos y vamos a parecer rompecabezas. Nunca es agradable sentirse caer, pero si es necesario para poder probar la red, para despues saltar sin problemas al vacio sabiendo que siempre nos van a atajar antes de caer al suelo duro y seco
Cada vez que nos arriesgamos a confiar estamos entregando un poco de nosostros a la persona en quien estamos poniendo nuestra fe, arriesgamos no solo lo que sea que estamos confiando si no que tambien una parte de nosotros mismos y es obvio que temamos perder ese pedacito nuestro tan preciado pero no podemos creer que siempre lo vamos a perder, por que la magia esta en creer que la otra persona va a apreciar ese trocito nuestro y lo va a guardar como un tesoro... pero para eso primero hay que tener la valentia de tomar el riesgo de dejarnos caer, por que si pensamos constantemente en que la red no nos va a soportar no estamos dando la oportunidad ni a la red ni a nosotros mismos de probar, de entregarse al 100 y al sentirse inutil, la red se va a terminar desvaneciendo y se va a perder en el tiempo, y para cuando la necesitemos y sepamos que nos estamos cayendo de cabeza no va a estar y nos vamos a moler en el suelo por que no aprovechamos de caer en su momento en una red que nos esperaba pero tuvimos miedo de usar.
