Lluvia de Febrero
Miro por la ventana de la oficina, veo como caen las gotas sobre la terraza, como el viento agita los árboles violentamente. El día esta gris a pesar de ser Febrero, a pesar de que todavía hay ánimo de verano y no estaba predispuesta a la lluvia (no es casualidad que hoy ande con chalitas, igual que los días anteriores), me trae una nueva brisa, de que es un nuevo año, un nuevo comienzo, una nueva lluvia.Nuevamente me detengo a observar la lluvia a través del ventanal de la oficina, como el rosal se mueve por el viento y la terraza se llena de pequeñas posas. Suena el teléfono y me saca de mi abstracción.¿Por qué nadie escribe poemas ni canciones a las lluvias de verano, a las lluvias de Febrero?Se me comienzan a helar los dedos y me doy cuenta que había olvidado cuanto me gusta observar la lluvia, los días de lluvia y como se ven las cosas cuando llueve. Mi mirada se pierde en el jardín lluvioso y me sonrío porque hoy como nunca he pensado en ella.
¿Qué me quedará?
Después de un rato de semipelear con un amigo y pensar con la mirada perdida en el jardín, me puse a pensar en los temas temporales. Dan para largo en realidad, pero por hoy solo me voy a enfocar en una parte de ellos.La parte que tiene que ver con nosotros, con el paso del tiempo a través de nosotros. Paso a explicar (cosa que me he acostumbrado a hacer muy seguido); todo lo que dejamos atrás y lo que nos llevaremos hacia adelante.Mientras miraba el jardín y por consiguiente la calle, pensaba en que de todas las cosas que me imaginé haciendo cuando chica, creo que está nunca estuvo en los planes. Yo iba a ser bailarina, profesora y enfermera (¿o era astronauta?) al mismo tiempo, además claro de que iba a ser mamá. Claramente para la única de esas para la que voy con mayores posibilidades, es para ser mamá en algún futuro no muy cercano; pero nunca me plantie en esta vida ser psicóloga, eso recién vino como en 2º, 3º medio, edad en la que ya sabía que no era demasiado factible tener tres carreras más hijos en paralelo, y también ya había notado que mi organización de profesora en la mañana, enfermera (o astrónoma) en la tarde y bailarina en la noche iba a ser levemente mal vista.El punto fue que con lo años las cosas fueron cambiando, de a poco casi para que no me diera cuenta, hasta que termine en esto, donde estoy hoy, la persona que soy hoy.Obviamente, hay cosas que se han mantenido en el tiempo y espero que también perduren. Pero ahí nos vamos al otro extremo, ¿qué características nos acompañaran en el fuituro?, porque claramente llegará un momento en nuestra vida en que miraremos hacia atrás y van a haber cosas de nosotros mismos que nos serán tan, pero tan difíciles de reconocer, cosas que no haríamos pero efectivamente vamos a haber hecho. Quizás la pregunta clave y de lo que depende todo esto es realmente el qué nos depara el futuro, el qué estaremos haciendo en un mañana que esta tan lleno de sueños pero a la vez lleno de incertidumbres que serán solo disipadas al tomar desiciones, tanto conscientes como inconscientes, que nos cambien a nosotros como a nuestra vida.Ojalá nunca deje de tener esa curiosidad extraña ni deje de preguntarme cosas que poca gente lo hace; esas cosas que no se quedaron atrás, solo espero no se queden en el camino.