Primer Semestre en San Joaquín
Siempre me agrado San Joaquín, nunca he sabido exactamente el porqué, pero ha sido así desde que supe que existía, por ahí por la misma época en que mi hermana empezó a estudiar ahí. Entre todos los campus es el que más me hace sonreír, aunque digan que es el más mall de todos, el más grande y ruidoso; quizás por eso me gusta, porque analizándolo bien representa todo de lo que no vengo.
Inevitablemente soy la c3 en una universidad que todos dicen es solo para abc1, pero dentro no se siente tan así, es cierto que uno encuentra compañeros que casi no saben lo que es el transporte público, pero no por eso hacen que quien lo tiene que usar obligatoriamente todos lo días se sienta mal, de hecho es como si ellos se sintieran mal por mostrar los límites de su burbuja.
Al final del día siempre tiene su gracia el solo sentarse en una banca y observar todo lo que te rodea en este lugar, desde el pasto hasta el kiosco y la cordillera que se ve tan linda cuando ha dejado de llover, hasta que el fiel Deportes comienza a ladrarle a algún auto que se aleja lentamente. Mis ojos pueden recorrer tanto de este lugar sin aun poder conocerlo por completo, es parte de su encanto el ser tan grande como para siempre encontrar un lugar desconocido como a su vez hacerte sentir parte de él, como que es tu casa y nunca verte envuelta por él sin sentirte cómoda.
Han sido solo 5 meses, pero se siente más tiempo desde ese día de verano en que entramos por primera vez como “alumnos” de la universidad, ese día en que todo se veía tan nuevo y tan inesperado, donde no se sabía ni donde estaba el baño y no quedaba otra que preguntar por todo con la inocente sonrisa que indicaba que éramos “novatos”, que casi teníamos permiso para preguntar estupideces. Tanto ha pasado desde esos primeros días, los amigos han ido variando y cada vez son más, a pesar de todo lo aprendido se siente que el nivel de conocimientos es aun el mismo, por lo menos en el académico porque en tan poco tiempo hemos aprendido mucho más de lo que esperábamos acerca de las personas a través de los amigos que por primera vez en la vida son tan diversos como es la idea de estar en una universidad, donde todos vienen de todas partes y van hacia aun más lugares en los que esperamos nos lleven con ellos. Claro que para nosotros el camino se separa más pronto de lo que quisiéramos, tendremos que empezar de nuevo en algún momento y claramente no va a ser fácil, pero si ya lo hicimos una vez, ahora no será tan terrible, solo cuesta pensar que los que ahora se ven tan indispensables tendrán que dejar de serlo.
En tan poco tiempo la vida ha cambiado tanto que a veces parece que no fuera cierto, que en realidad todo ha sido un sueño con toques muy reales; pero no es así, era cierto lo que decían, al hacer esto la vida cambia y al sacar cuentas siempre se sale ganando al final, sea lo que sea lo que haya pasado entre medio. Es todo lo que quisimos y lo que no, es lo que esperábamos y más, para bien o para mal, nos supera a veces pero no nos vence y la idea es que nunca lo haga.
Inevitablemente soy la c3 en una universidad que todos dicen es solo para abc1, pero dentro no se siente tan así, es cierto que uno encuentra compañeros que casi no saben lo que es el transporte público, pero no por eso hacen que quien lo tiene que usar obligatoriamente todos lo días se sienta mal, de hecho es como si ellos se sintieran mal por mostrar los límites de su burbuja.
Al final del día siempre tiene su gracia el solo sentarse en una banca y observar todo lo que te rodea en este lugar, desde el pasto hasta el kiosco y la cordillera que se ve tan linda cuando ha dejado de llover, hasta que el fiel Deportes comienza a ladrarle a algún auto que se aleja lentamente. Mis ojos pueden recorrer tanto de este lugar sin aun poder conocerlo por completo, es parte de su encanto el ser tan grande como para siempre encontrar un lugar desconocido como a su vez hacerte sentir parte de él, como que es tu casa y nunca verte envuelta por él sin sentirte cómoda.
Han sido solo 5 meses, pero se siente más tiempo desde ese día de verano en que entramos por primera vez como “alumnos” de la universidad, ese día en que todo se veía tan nuevo y tan inesperado, donde no se sabía ni donde estaba el baño y no quedaba otra que preguntar por todo con la inocente sonrisa que indicaba que éramos “novatos”, que casi teníamos permiso para preguntar estupideces. Tanto ha pasado desde esos primeros días, los amigos han ido variando y cada vez son más, a pesar de todo lo aprendido se siente que el nivel de conocimientos es aun el mismo, por lo menos en el académico porque en tan poco tiempo hemos aprendido mucho más de lo que esperábamos acerca de las personas a través de los amigos que por primera vez en la vida son tan diversos como es la idea de estar en una universidad, donde todos vienen de todas partes y van hacia aun más lugares en los que esperamos nos lleven con ellos. Claro que para nosotros el camino se separa más pronto de lo que quisiéramos, tendremos que empezar de nuevo en algún momento y claramente no va a ser fácil, pero si ya lo hicimos una vez, ahora no será tan terrible, solo cuesta pensar que los que ahora se ven tan indispensables tendrán que dejar de serlo.
En tan poco tiempo la vida ha cambiado tanto que a veces parece que no fuera cierto, que en realidad todo ha sido un sueño con toques muy reales; pero no es así, era cierto lo que decían, al hacer esto la vida cambia y al sacar cuentas siempre se sale ganando al final, sea lo que sea lo que haya pasado entre medio. Es todo lo que quisimos y lo que no, es lo que esperábamos y más, para bien o para mal, nos supera a veces pero no nos vence y la idea es que nunca lo haga.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home